Los hombres quieren estar más musculosos, las mujeres se matan por adelgazar. Pero todo tiene su precio: entérese acá.
Ho quiero terminar como Arnold Schwarzeneg-ger!", gritó la señora de 60 años que empezaba su primera clase en el gimnasio. "Señora", le contesté, "¡usted no tiene la más mínima chance de desarrollar musculatura como la de él!". La señora no lo tomó demasiado bien, pero, qué quieren que les diga, es la verdad: cuando uno es un adulto sexagenario ya no puede desarrollar musculatura aunque quiera.
Tonificar o endurecer, para aquellos que están blanditos, les aviso, tiene mucho que ver con la edad, y con ser varón o mujer, porque una cosa es fabricar testosterona y otra muy diferente es fabricar estrógenos. Para evitar confusiones de este tipo, decidí escribir la columna de hoy para todas aquellas personas, varones o mujeres, que no les guste verse blanditos. Aquí van algunos consejos.
¿En cuánto tiempo se puede endurecer o tonificar la musculatura? La respuesta es: no sé, pero seguro que no es en la primera sesión. Es más, la primera vez se pierde tanto tiempo en tomar las poleas y las mancuernas, aprender a agarrarlas y direccionarlas, que seguramente pasó toda una hora de la cual desperdició unos buenos 50 minutos. No desesperar. A cambio de estos detalles logísti-cos, tienen algo a favor y eso es que los músculos tienen memoria. La próxima vez que lo inten-tenten, su cerebro enviará la orden: "Okay, esto ya lo hiciste el otro día, así que ahora nó pierdas más tiempo y hacelo bien". El músculo obedece. El músculo siempre obedece al cerebro.
Los primeros dos meses posiblemente no noten mucho cambio y las partes blanditas sigan allí, tan blanditas como siempre y matándose de la risa. No se den por vencidos. Van a ver que al cabo de dos meses, esas partes blanditas k comenzarán a endurecerse. Eso es porque le lleva un tiempo al cuerpo darse cuenta de que estamos tratando de tonificar, y le lleva un poco más de tiempo aún, empezar a hacerlo. No todos los músculos reaccionan igual. Hay músculos que se tonifican más rápido y otros que tardan más tiempo. Los tríceps, que están en la parte de atrás de los brazos, por ejemplo, reaccionan rápido. Otros músculos que reaccionan rápido son los de los hombros: para quienes tengan hombros redondos, es un placer empezar a trabajarlos por que enseguida se nota la diferencia. Tonificar puede traer algunas desilusiones para los hombres; por ejemplo, que lejos de aumentar volumen, se achican. Esto es porque el músculo es un tejido denso y compacto. Ocupa menos espacio que la gordura, por ejemplo. Las mujeres también se desilusionan porque pueden aumentar de peso. Lo que pasa es que el músculo es más pesado que la gordura. A las mujeres no les gusta mucho cambiar flaccidez por aumento de peso; pero bueno, todo no se puede.
Y acá viene la pregunta que siempre me hacen: "¿Si algún día dejo de ir al gimnasio, mi músculo se convertirá en grasa?". Señores y señoras, el músculo se convierte en grasa con la misma facilidad que el plástico se convierte en oro. Sepan que la grasa y el músculo son dos sustancias totalmente diferentes. Si algún día se aburren y abandonan el gimnasio, sus músculos se achicarán y comenzaran a atrofiarse pero ¿convertirse en grasa? ¡Jamás!